Por más caminos que tome te vuelvo a encontrar, en ocasiones débil y suplicante; otras por completo satisfecho sin necesidad de mí y de mi amor cada vez más cansado.
Evítame las ganas de tenerte por un instante y después sentirte a kilómetros. Si te quedas nos quedamos, si te vas nos olvidamos.
Porque comienzo extrañando tus latidos en los míos y no paro hasta recordarnos bajo aquél manto de lluvia mientras no pude hacer más que quererte.
Dime que mi ausencia te incomoda, que quieres tenerme y volver a encontrarme.
Aunque sea por momentos y de una eternidad a otra; la luna está en el sol y todo se vuelve hermoso. Etéreo. Mágico.