martes, 8 de diciembre de 2015

Un libro más.

Realmente lo conocía muy poco. 
Era un laberinto.
De él sólo conocía su forma de besar, de tomar el control, de hacerme llorar, reír, subir al cielo y caer. Sólo sabía que le gustaba escribir las mismas historias con diferentes personas. Las letras eran su adicción. Mismas comas, paginas, iguales párrafos subrayados; con la misma tensión, el mismo ritmo frenético de sus labios. 
Cuando estaba con él, realmente sabía muy poco sobre la página en la que estábamos. Pero apuesto a que él tenía contadas las páginas que componían el  capítulo, y, más bien, sabía de memoria todos los capítulos del libro. Y ni hablar del final, su parte preferida. 
Pensarás que este es mi libro favorito. Pero no. Ciertamente, mi libro favorito es real. Se compone de letras, capítulos y un final que no acaba. Real por la manera en que las letras abarcan una historia. En él, nada se encuentra repetido, y nadie más conoce ese libro como yo lo hago. Nadie entiende sus páginas. No conocen la editorial, ni mucho menos a su autor. El título no tiene letras. Sus más de mil comas, sus puntos, sus hojas olor otoño. La típica flor atrapada en la página 35, muestra cual es mi página favorita de todo el libro.
Y no está guardado en estantes, vaya, es un libro que expresa tanto que lo guardo bajo llave en mi corazón. Y no, no puedo prestártelo, si quieres leerlo, tienes que escribirlo conmigo. 
Regresemos al libro. A su libro.
Los personajes éramos sólo él y yo, con un título que nos describía en lo más mínimo porque hablaba de amor. Y nosotros pudimos serlo todo, pudimos estar juntos de distintas maneras, pero amor... No, amor no éramos.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Abrí los ojos.

Imaginen esta escena.
Yo.
Caminando por la calle enfadada con la vida.
Paso a paso pensaba por qué mi madre no había llegado por mi a la escuela. 
Bah, no había explicación alguna que me hiciera justificarla.
Aparte, que mal me fue en el examen de matemáticas. Y luego, para acabar, mis amigas hicieron rumores sobre mi. ¿Qué tipo de amigas tengo? 
Cargaba una mochila con un peso pequeño en comparación con mi insatisfacción. Y valla que era muy pesada.
Fue ahí cuando vi su cara. Sus ojos.
Era un perro negro.
Sus limpios ojos me conmovieron hasta lo más profundo de mi alma.
Pero en el había algo... en sus ojos se encerraba el más poderoso deseo de comer. 
Sus costillas podían verse completamente definidas... 
Y entonces reflexioné: ¿cómo es posible?
Pasamos la vida entera creyendo que nuestros problemas son problemas. Que si la comida no nos gusta, que si el internet no tiene una buena señal, que si hay rumores sobre mi, las calificaciones escolares...
Creo que realmente lo más importante es dar. 
Fue así como llegué a mi casa y saqué literalmente toda la comida del refrigerador que pude haberle dado a ese hermoso perro. 
Valla que qué bonito era. Hubieran visto como movía su colita de un lado a otro. Y no, no era de una raza fina. Pero a mi me pareció el perro más bonito de todos. El más feliz.
Sus negros ojos me hicieron abrir los míos.
Algún día entenderemos lo difícil que es pedir comida sin siquiera decir una sola palabra. 

domingo, 6 de diciembre de 2015

Versos para la noche.

Me hace falta el aire
Esta frente a mi y no lo siento
¿Sigo viva?
El alma me duele
Algo esta roto dentro de mí

Y es que no lo ves, cariño
Estoy esperándote 
Mi corazón late, late...
Al ritmo de tus pasos

Y me hace falta el aire
El aire me hace falta
Porque no logro tenerte
Aún después de tanto tiempo aquí
La muerte por mi no llega

Sigues siendo parte de mi
Y yo sigo estando atada
A las galaxias de tus ojos
Tus universos 
Los míos, unidos

Sigo siendo fiel a ti
Porque si no, ¿que sería de mi? 

viernes, 4 de diciembre de 2015

Despertando en ti.

¿Recuerdas cuantas veces me hiciste llorar, me hiciste sentir viva? 
¿Algún día te hice feliz, así como tu me hiciste a mi? 
Son muchas las preguntas, las dudas que sin resolver tuvimos que dejar atrás.
Aquel día en que tu y yo nos unimos como cielo con azul. Uno mismo. Y no hablo de un encuentro físico, era algo espiritual, un lazo que si bien no se podía ver, si se podía sentir. Tan fuerte como tus ojos sobre los míos. Intensidad. 
La noche salía por nosotros, pero tu y yo lográbamos iluminar todo. Lográbamos. Un pasado que lo envuelve todo. Lograste iluminar mi mundo, y ahora que te has ido... Me he quedado a oscuras. A blanco y negro. El lazo se rompió, el lazo jamás fue lazo. Sólo un pedazo de cuerda. Con un principio y un final. Así como tus manos en mi cintura, como el calor acoge el frío, tus labios sobre los míos. Rápido me acostumbré a tus palabras en el oído, a tus caricias llenas de libertad... A tus miradas llenas de matiz. Saturadas como las fotografías donde nuestro amor nunca acabó.
Mi mundo empezaba a verse a colores de nuevo, el rojo abarcaba todo, el azul hacia lo suyo, y el negro lo contrastaba. Y sin aviso, pronto todo comenzó a caer en la profundidad del vacío. Se derrumbaba. Todo volvía a escala de grises. Mi corazón palpitaba y se paraba. Altibajos y altos. ¿Cómo dicen que se sonríe? 
Y esque te recuerdo tal como el primer día. 
Sin daños, inocente. Cuando tus ojos me miraron y tu sonrisa abría paso... Cuando tu y yo existíamos, completábamos la perfección del universo. 
He estado recordando nuestros momentos. Valla, si que me hiciste sentir viva. 

martes, 27 de octubre de 2015

Más viva...

Y derrepente me sentí más viva que nunca. En el viento descansaban mis manos. Mi cabeza dejó de dar vueltas, y los problemas se iban quitando. Sentía su calor, el calor de su amor, ese que tanto anhelaba sentir. Me abrazaba. Observe cómo, de pronto, todo significaba tan poco. Lo que consideraba éxito era un simple suceso. Lo que era un problema, también. Somos simples, ¿saben? Sólo somos esencia... Como las nubes del cielo. Estamos para existir, sólo para eso. Las nubes existen para que podramos existir. 
Olvidando mis recuerdos favoritos; digo adiós a todos aquellos lugares, personas y labios que me hicieron feliz algún día. 
Y me siento más viva aún.
Si, he muerto. 

martes, 20 de octubre de 2015

Libertad.

¿Viva México?
¿Arriba los héroes de la Independencia de México?
¿Libres de qué, exactamente?
Si estuviste en México, seguramente sabes qué es un infierno.
¿Dónde están esas promesas de bienestar, de lucha contra la corrupción, narcotráfico, violencia?
Dime, ¿alguna vez te has sentido segura, seguro?
Títeres del gobierno, ¿podrían decirme qué es libertad?
Tapan nuestros ojos con engaños bonitos, con falsedad e hipocresía. Y no hay que mirar tan lejos al culpable. Un saludo para todo el gobierno.
Sinceramente, espero que la vida les HAGA ABRIR LOS OJOS.
Miren alrededor; la vida de los inocentes en peligro, todos esos niños con sonrisas ineptas, la sangre que veo en las mañanas al salir de mi casa; ese olor a cuerpos quemados cuando viajo en carretera... Todas las vidas arrebatadas. El sudor de los trabajadores. ¿Y ustedes, cómo viven?
México está perdido.
Y no vengas a decirme que amas a tu patria.
Menos, que eres ese tipo de persona que grita estruendosamente: ¡¡VIVA MÉXICO!! Y que tapa los ojos de los inocentes AL DÍA SIGUIENTE.
¿Independientes de qué?
NO FESTEJES LO QUE NO EXISTE.


Nota: Mensaje para muñecas, muñecos, títeres y ratas. Que lo disfruten.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Galaxias.

¿Pertenencia? Cuéntame. ¿Qué te pertenece? Hazme reír.
¿Tu cuerpo? El cuerpo es prestado y habrá que devolverlo.
¿El pasado? No existe. Se resume en recuerdos. Y los recuerdos se borran; lo que concluyo en que todo lo que acaba, deja de existir.
¿Tiempo, te pertenece el tiempo? No, cariño, el tiempo no pertenece. Inexorable; avanza, y a la vez, se detiene. El tiempo se limita a observar.
¿Dinero, joyas, lujos? Lo lamento, esto tampoco existe para el espíritu. Te vas y nada va contigo.
¿Tus recuerdos, tus momentos? Los momentos pertenecen al tiempo, el tiempo no existe, los recuerdos se ahogan a la vez que olvidas. Todo lo que una vez viste, escuchaste o dijiste, se cae a un abismo; inmerso en la oscuridad.
¿Pensamientos, ideas? Tampoco, pues éstos son de la mente. La mente tú no la controlas. La mente también es prestada.
¿Tus familiares, amigos, hijos? No, estos pertenecen al camino.
¿Talentos? Vamos, no eres nadie. Las metas que hayas cumplido forman parte de un recuerdo, y como ya lo mencioné, el tiempo acaba todo. Nada existe, a la vez que todo vive.
Entonces el alma. ¿El alma si nos pertenece? Debo decirte que el alma le pertenece a Dios. Nunca ha sido nuestra.
Si pudieras ver lo que yo veo desde acá arriba, si mis ojos algún día fueran tuyos, verás lo vacío que está el mundo. Nada forma parte de la existencia, de la realidad.
Dice una frase: "Solo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece." Está equivocada. Jorge Luis Borges está equivocado. ¿Quién le regaló el pasado? ¿Quién dice que los momentos que pasó, no se borrarán, no saltarán al abismo? Nadie asegura nada.
Quien se valora por lo que tiene, y por lo que le pertenece; también está equivocado. Cuando hablamos de pertenencia, pensamos que hablamos de existencia, de nuestra propiedad. Pero no es así. Pertenencia es un sinónimo de humano; de material, de una creencia arraigada que también acaba.
Somos seres denudos, vacíos. Somos aire, presente pero vacío. Materia que forma parte de la irrealidad. Galaxias sin descubrir, galaxias infinitas, misteriosas. Aquellas que nunca conocerán su procedencia, su existir.
No nos pertenece nada, y eso es un gran alivio.
Nosotros pertenecemos a la vida, y a la muerte. Eso es todo.



miércoles, 29 de julio de 2015

Entendiendo el dolor.

Somos manchas sobre un lienzo blanco. Humanos pero sin humanidad. Simples pero complejos. Formamos parte de algo, pero no sabemos de qué. 
Existir es un grito al silencio. Queremos entender el dolor, pero primero necesitamos conocer la felicidad. ¿Cuándo sabes que eras realmente feliz: en el dolor, en la agonía? Es cuando tenemos consciencia de todas las cosas que nos hacen sentirnos vivos, no ausentes de la vida. Es cuando el sentido comienza a transformar nuestra alegría en sufrimiento. Es la manera en que nuestro dolor se ve reflejado. 
Te doy gracias, Dios mío, por haberme permitido llorar, por manifestar mi viva alma al momento de llorar. Porque el llorar te hace sentirte viva, es parte del proceso que tenemos que caminar. 
Como ver al cielo. Así puedes entender que en realidad, no somos nada. Entiendes la concepción del universo. Su grandeza. Y te hace ver que los problemas a enfrentar, son sólo parte del proceso de la vida. Un problema del tamaño de un grano de arena en un desierto. Somos la única manera de encontrar respuestas. Observación. Consta de admirar la realidad, trata de explicar la humanidad. 
Buscamos la perfección, cuando ésta no existe.
Somos el vacío. La mancha sobre el lienzo blanco. 

Te desconozco.

A veces tu mente me hace pensar, reír, temblar. Me pierdo en tus ojos y no se cómo regresar, tienes esa mirada que no puedes soltar, esos ojos que te hacen sentir única, especial. ¿Qué estarás pensando? Es difícil adivinar... A veces no se quien eres, desconozco la manera en que me tocas, sin control, sin admiración. Y sólo quiero besarte, perder la cordura, valla inocencia, perder la ciencia. Porque a veces el mundo se reduce a nosotros, a veces pierdo el cielo pero lo veo en tus ojos.

jueves, 16 de julio de 2015

Como el mar sin agua...

Dime cómo esperas que pueda dormir. Dime qué hacer cuando quiera abrazarte y que no estés aquí. ¿Cómo disimularé una sonrisa, una vida? Porque mi corazón sigue saltando al escuchar tu nombre, mis pupilas se dilatan al ver tus ojos; mi alma aún sigue aferrada a ti.
¿Cómo, cómo voy a olvidarte? Todo lo que necesito es sentirte. Tu presencia, tu ausencia. Saber que estás aquí.
Pasan los días y sigo pensándote. ¿Quién te dió permiso? Te metiste en mi mente y ahora no quiero perderte.
   

Julio, 16.


Necesito de tus besos para poder volver a vivir. ¿Donde estoy? Todo es tan oscuro sin ti...
Quisiera que estas letras llegaran a tu mente para envolverte. Saturarte de mí y que así, poco a poco, entrar en ti, en tus pensamientos, en tu vida... Así como hiciste tú en la mía.


Porque ya no sé vivir.