martes, 20 de octubre de 2015

Libertad.

¿Viva México?
¿Arriba los héroes de la Independencia de México?
¿Libres de qué, exactamente?
Si estuviste en México, seguramente sabes qué es un infierno.
¿Dónde están esas promesas de bienestar, de lucha contra la corrupción, narcotráfico, violencia?
Dime, ¿alguna vez te has sentido segura, seguro?
Títeres del gobierno, ¿podrían decirme qué es libertad?
Tapan nuestros ojos con engaños bonitos, con falsedad e hipocresía. Y no hay que mirar tan lejos al culpable. Un saludo para todo el gobierno.
Sinceramente, espero que la vida les HAGA ABRIR LOS OJOS.
Miren alrededor; la vida de los inocentes en peligro, todos esos niños con sonrisas ineptas, la sangre que veo en las mañanas al salir de mi casa; ese olor a cuerpos quemados cuando viajo en carretera... Todas las vidas arrebatadas. El sudor de los trabajadores. ¿Y ustedes, cómo viven?
México está perdido.
Y no vengas a decirme que amas a tu patria.
Menos, que eres ese tipo de persona que grita estruendosamente: ¡¡VIVA MÉXICO!! Y que tapa los ojos de los inocentes AL DÍA SIGUIENTE.
¿Independientes de qué?
NO FESTEJES LO QUE NO EXISTE.


Nota: Mensaje para muñecas, muñecos, títeres y ratas. Que lo disfruten.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Galaxias.

¿Pertenencia? Cuéntame. ¿Qué te pertenece? Hazme reír.
¿Tu cuerpo? El cuerpo es prestado y habrá que devolverlo.
¿El pasado? No existe. Se resume en recuerdos. Y los recuerdos se borran; lo que concluyo en que todo lo que acaba, deja de existir.
¿Tiempo, te pertenece el tiempo? No, cariño, el tiempo no pertenece. Inexorable; avanza, y a la vez, se detiene. El tiempo se limita a observar.
¿Dinero, joyas, lujos? Lo lamento, esto tampoco existe para el espíritu. Te vas y nada va contigo.
¿Tus recuerdos, tus momentos? Los momentos pertenecen al tiempo, el tiempo no existe, los recuerdos se ahogan a la vez que olvidas. Todo lo que una vez viste, escuchaste o dijiste, se cae a un abismo; inmerso en la oscuridad.
¿Pensamientos, ideas? Tampoco, pues éstos son de la mente. La mente tú no la controlas. La mente también es prestada.
¿Tus familiares, amigos, hijos? No, estos pertenecen al camino.
¿Talentos? Vamos, no eres nadie. Las metas que hayas cumplido forman parte de un recuerdo, y como ya lo mencioné, el tiempo acaba todo. Nada existe, a la vez que todo vive.
Entonces el alma. ¿El alma si nos pertenece? Debo decirte que el alma le pertenece a Dios. Nunca ha sido nuestra.
Si pudieras ver lo que yo veo desde acá arriba, si mis ojos algún día fueran tuyos, verás lo vacío que está el mundo. Nada forma parte de la existencia, de la realidad.
Dice una frase: "Solo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece." Está equivocada. Jorge Luis Borges está equivocado. ¿Quién le regaló el pasado? ¿Quién dice que los momentos que pasó, no se borrarán, no saltarán al abismo? Nadie asegura nada.
Quien se valora por lo que tiene, y por lo que le pertenece; también está equivocado. Cuando hablamos de pertenencia, pensamos que hablamos de existencia, de nuestra propiedad. Pero no es así. Pertenencia es un sinónimo de humano; de material, de una creencia arraigada que también acaba.
Somos seres denudos, vacíos. Somos aire, presente pero vacío. Materia que forma parte de la irrealidad. Galaxias sin descubrir, galaxias infinitas, misteriosas. Aquellas que nunca conocerán su procedencia, su existir.
No nos pertenece nada, y eso es un gran alivio.
Nosotros pertenecemos a la vida, y a la muerte. Eso es todo.



miércoles, 29 de julio de 2015

Entendiendo el dolor.

Somos manchas sobre un lienzo blanco. Humanos pero sin humanidad. Simples pero complejos. Formamos parte de algo, pero no sabemos de qué. 
Existir es un grito al silencio. Queremos entender el dolor, pero primero necesitamos conocer la felicidad. ¿Cuándo sabes que eras realmente feliz: en el dolor, en la agonía? Es cuando tenemos consciencia de todas las cosas que nos hacen sentirnos vivos, no ausentes de la vida. Es cuando el sentido comienza a transformar nuestra alegría en sufrimiento. Es la manera en que nuestro dolor se ve reflejado. 
Te doy gracias, Dios mío, por haberme permitido llorar, por manifestar mi viva alma al momento de llorar. Porque el llorar te hace sentirte viva, es parte del proceso que tenemos que caminar. 
Como ver al cielo. Así puedes entender que en realidad, no somos nada. Entiendes la concepción del universo. Su grandeza. Y te hace ver que los problemas a enfrentar, son sólo parte del proceso de la vida. Un problema del tamaño de un grano de arena en un desierto. Somos la única manera de encontrar respuestas. Observación. Consta de admirar la realidad, trata de explicar la humanidad. 
Buscamos la perfección, cuando ésta no existe.
Somos el vacío. La mancha sobre el lienzo blanco. 

Te desconozco.

A veces tu mente me hace pensar, reír, temblar. Me pierdo en tus ojos y no se cómo regresar, tienes esa mirada que no puedes soltar, esos ojos que te hacen sentir única, especial. ¿Qué estarás pensando? Es difícil adivinar... A veces no se quien eres, desconozco la manera en que me tocas, sin control, sin admiración. Y sólo quiero besarte, perder la cordura, valla inocencia, perder la ciencia. Porque a veces el mundo se reduce a nosotros, a veces pierdo el cielo pero lo veo en tus ojos.

jueves, 16 de julio de 2015

Como el mar sin agua...

Dime cómo esperas que pueda dormir. Dime qué hacer cuando quiera abrazarte y que no estés aquí. ¿Cómo disimularé una sonrisa, una vida? Porque mi corazón sigue saltando al escuchar tu nombre, mis pupilas se dilatan al ver tus ojos; mi alma aún sigue aferrada a ti.
¿Cómo, cómo voy a olvidarte? Todo lo que necesito es sentirte. Tu presencia, tu ausencia. Saber que estás aquí.
Pasan los días y sigo pensándote. ¿Quién te dió permiso? Te metiste en mi mente y ahora no quiero perderte.
   

Julio, 16.


Necesito de tus besos para poder volver a vivir. ¿Donde estoy? Todo es tan oscuro sin ti...
Quisiera que estas letras llegaran a tu mente para envolverte. Saturarte de mí y que así, poco a poco, entrar en ti, en tus pensamientos, en tu vida... Así como hiciste tú en la mía.


Porque ya no sé vivir.

lunes, 4 de mayo de 2015

Inquebrantable.

Era un amor que me destrozaba cada noche. Llegaba, en silencio. Prendía la luz y buscada mi olor. ¿Dónde estás, mi amor? Prefería no contestar. ¿Dónde estás?
       Y así comenzaba la historia de cada noche. Sus palabras quedaron talladas en mi mente. ¿Dónde estás? Su voz era fría, a veces tan vacía.
        Ya no encontraba donde esconderme. ¿Estás bajo la cama? Sentía un nudo en la garganta. La ventana estaba abierta, el viento se llevaba mis palabras. Por favor, por favor. Sólo pido una noche más. Despertar y ver otro amanecer. Ver tus ojos y decirles adiós.  ¿Podrás concederme eso, mi amor?
        Tengo sueño, pero sé que la historia va a acabar. Es tarde, quiero un momento más. Extrañaré eso de respirar, el sabor del hogar. ¿Dónde estás? No, por favor, dime que no vienes hacia acá. No, no  estoy dentro del armario, no hay nada que sospechar.
        Mi amor, ya llegué de trabajar. ¿No quieres ver qué tengo de novedad? Vamos, sé que me quieres besar.
       No, por favor, ya no puedo. No quiero seguir. Mi cuerpo es pequeño y tú eres fuerte, grande... intimidante. Ya no quiero que me hieras.
       Está bien, voy a salir.

jueves, 30 de abril de 2015

¿Por qué?

Estoy callada. Observo cómo mis suspiros se alejan a través del cristal. Atrapada. Un término inconsciente de su soledad. ¿Dónde estoy? No querrás imaginar.
El tiempo pasa y ya me acostumbré a estar encadenada. Sola. El vacío me dice que no me soporta más. ¿Haz sentido cómo todo lo que te hace feliz, se convierte en polvo? De un momento a otro, no somos más que un loco.
Pienso, pienso, pienso. ¿Amaneceré mañana? No creo aguantar; el incesante ruido de sus últimos gritos me llegan hasta tumbarme en el piso. Pesadillas... tus recuerdos que alimentan mi alma. 
¿Dónde estás, a qué hora llegarás? Ven hacia mí, es la hora habitual. 
Y despierto. 
Veo paredes. Ladrillos me rodean. ¿Podré salir? La guerra es tan vacía... 
Jamás pensé que esa era la última vez que escucharía tu voz. Que entraría dentro de tus ojos. ¿Cuándo volveré a sentir tus manos tocando mi piel? ¿Por qué tus labios no están sobre los míos? 
Sigo creyendo que lo mejor es morir. ¿Por qué, por qué la humanidad es así? Somos crueles, nos gusta hacer sufrir. Matar, morir.
Soy parte de esto. Sólo deseo un poco de silencio. 
Ojalá y mañana, por fin pueda verte. Tú, yo. Solos, en un mundo donde nadie recuerde... su pasado. 

sábado, 11 de abril de 2015

Dulces sueños.

Era tarde. El silencio soplaba fuerte, mis lágrimas llovían, y yo no era más que una adicta a tus sonrisas. Necesitaba algo, algo que me hiciera sentir que valía la pena seguir aquí. Era noche y... no podía dormir. Todo el tiempo te había creído perfecto, un caballero, un típico príncipe. Pero en realidad, aprendí que la perfección no es lo mío. Llegué a enamorarme tanto de tus defectos, de tus imperfecciones... 
Y el sueño llegó. Me sumergí en tus labios, probando el sabor de tu amor, tocando el cielo, ¿por qué despertar? Ese es mi lugar favorito; voy ahí cada noche, tratando de encontrarte despierto, aunque me gustas más dormido. Así puedo navegar en tus cabellos y besarte el cuello sin hacerte cosquillas. Intento no hacer ruido, me gustas más calladito. ¿Recuerdas la primera vez que nos vimos? Miré tus ojos y encontré el paraíso...
Pero bueno, es tarde, debo regresar a la realidad, debo encontrarte en otra parte, fuera del horario normal. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Cartas al silencio

Estoy segura de que seguiré encontrando personas; y que jamás, jamás encontrare a alguien mejor que a ti. Que ningún otro sonido me tranquilizará como tu voz. El cielo lloverá con tu adiós, si un día te vas. ¿Cómo podré sentirme segura, si a mi lado no estas? Sólo quiero volver a ver esa sonrisa. Y te prometo, cariño, que incluso después de olvidar mi nombre; esa sonrisa permanecerá en mi pensamiento. 

-AJ

domingo, 8 de febrero de 2015

Somos sombras.

Quédate quieto. Observa el caminar del viento, mira el cielo... ¿hasta dónde haz llegado? Es difícil asimilar cada paso, ver las huellas en el pasto; pero te aseguro que este momento es perfecto.
Así comienza y así termina. Los momentos se olvidan. Los besos se convierten en cenizas; y los labios se marchitan. El amor es sólo una palabra; que terminará sin representar nada. Esos bellos ojos que brillaban; comienzan a tener oscuridad en su mirada. Las palabras volarán con el viento y no serán escuchadas. Y las lágrimas encharcarán el camino por el que alguna vez te sentiste con alivio.