miércoles, 7 de septiembre de 2016

Suaves contrastes de blancos y negros.

En el cósmico universo en donde mi alma desenvuelve sus pétalos, he de vivir la existencia que me lleva a amarte, a escribirte, a darte espacio en mi mente y más aún en mi embriagador corazón; débil como la luz de un atardecer de marzo en que los días corren rápido...
Y así, dar lugar al maravilloso sentimiento de sentir la viva corriente del amor, en cada vena que mi cuerpo necesita para seguir aquí presente.
Sentada en unas sólidas ramas; esas que no solo conforman un árbol, sino todo un paraíso; sonrío con cierto placer nostálgico al recordar aquellas tardes en que juntos invadíamos todo espacio lleno de negros espesores, para iluminarlo todo con nuestro simple brillo, con destello de blancos; haciendo un notable contraste con el tono del fondo, con la monotonía remota que me llevó a respirar, a sentirme tuya, y a querer vivir.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Sólo otro capricho más.

Quiero un amor con palabras y no sólo letras, de colores e incluso a escala de grises, porque me gusta lo discreto y más si de amor hablamos; me gustan los secretos y las aventuras, salir por las noches y perder la poca cordura...
Quiero un amor de los que regalan lo que no se ve, de los que no exigen ni piden más de lo que disfruta el alma...
Un amor del que te hace tener insomnios de felices momentos, y que logra mantenerte despierto...
Que te haga recordar cada segundo el por qué estás respirando...
Y por qué no debes caer abajo.

lunes, 22 de agosto de 2016

Rba.

Tenía fuego en sus ojos y era capaz de quemar mi alma con verla. Al caminar podría sentir su fuerza, podía percatarme de sus mil caídas y sus cicatrices sin cerrar del todo... Con una ligera grieta para dejar salir un poco de negro humor. 
Aprendí a leer su mente tan perturbada y enloquecida porque en sus venas no era sangre la que corría, ella tenía un calor intenso dentro con olor a peligro y yo sé de venenos...
Era tan inestable, frágil y sumamente emocional; que me resultó demasiado complicado volverme parte suya, quise entrar en las llamas de sus ojos y ella terminó hirviendo mis pensamientos, mi alma, mi esencia color azul bajo el cielo más oscuro de diciembre...

lunes, 15 de agosto de 2016

Entre respiraciones agitadas y dulces sueños.

Hace tiempo que he dejado de pensarte, de adorarte...

Pero te veo en sueños, y esa es la peor parte, cariño...

Porque a veces no puedo despertar, de lo feliz que me siento...

Al saber que me quieres, y que juntos podemos, podemos todo cariño...

Pero hay momentos en que recuerdo que no hay más realidad que el sueño, y suelen darme las 3 AM para olvidarme de ti y volver a dormir...

martes, 9 de agosto de 2016

No sabía que fuera tan ciega.

Llámame tonta, llámame niña... 
Disculpa mi inocencia. Lamento ser tan frágil. 
Pensé que sería más fácil, ¿sabes? Eso de dejar de pensarte. 
Ahora mismo siento el corazón latiendo fuertemente, preparando la tormenta de lágrimas que inevitablemente me vendrá en unos segundos...
He soñado contigo y no puedo dejar de hacerlo, te veo en luz y oscuridad y cómo quisiera ser feliz... a tu lado.
Miedo de caer dentro de tus profundas pupilas que saben exactamente como atraparme. De volver a sentirme bien en tus brazos, de necesitar tus besos, de enamorarme de los recuerdos y el deseo de querer repetirlos... 
¿Cuándo acabará? 

jueves, 4 de agosto de 2016

Suficiente...

Ya no quiero verte tanto en noches y días porque siempre termino lastimándome. Ya no te permitiré entrar en mis sueños como si de hilo en abuja se tratara. Es aquí donde no sólo veo el límite, si no que lo siento. Es imposible recordarte sólo en los buenos momentos, cariño. Es difícil porque sé que tuvimos más historia que deseo olvidar, que la que recuerdo con una sonrisa.
Es irónico, porque juro que puedo volver a enamorarme de ti, a pesar de todo el infierno que me haz hecho conocer, porque tienes algo que me enloquece, ¿sabes? Quería escribir esto sin romanticismo, pero haces que mi mundo se vuelque y se mezcle y este es el estúpido resultado...
Para qué tantos besos, cariño... ¿Acaso me querías? 
¿Por qué tanto esfuerzo por destruir hasta la más mínima inocencia de mi alma? 
Para qué tanta historia, si pudiste romperme desde el primer momento...
Quiero plasmar esto aquí para no volver a verte y sonreír. Para no volver a caer en tus ojos llenos de astucia. Para no hacerme a la idea de que "soy alguien especial para ti". Me trataste peor que a nadie. (Me quebraste.)  Me hiciste tanto daño que no he logrado dejar de olerte en mi piel. Aún después de tantos ayeres...
Cada que me dicen tu nombre tengo que obligarme a no llorar, ni recordar. Fuiste más dolor que felicidad. ¿Qué carajos tengo que escribir de nuevo sobre ti? Es mi problema. Me aferro tanto a alguien que me olvido de mi misma. Es mi error, cariño. 
Lo haz conseguido.

viernes, 22 de julio de 2016

Más de lo que tú.

Sé lo que es caer en sus brazos y no volver a tener miedo, sentirte una reina y entonces caer fríamente de la nube que su esencia hacía parecer. 

Sé lo fuerte que es su alma y de todo lo que es capaz, de a todos los paraísos e infiernos que puede llevarte con tan sólo ver sus fríos ojos, su inquietante mirada color caoba.

Conozco cada uno de sus trucos y hasta podría enumerarlos y hacerlos todavía mejor, pero prefiero quedarme callada y ver su teatro porque simplemente él me enloquece, me tiene insólita a cada movimiento, a cada roce de piel, a cada encuentro con sus ojos de fuego...

lunes, 20 de junio de 2016

Sensibilidad

¿De verdad quieres seguir escribiendo historias? Si hasta un escritor se cansa de las mismas palabras, de los mismos trucos. 
Es difícil decirte que no, cuando todo el universo ha conspirado para que sigamos juntos; enteros... 
Te has convertido en mis pensamientos de días y de noches de insomnios con café para seguir pensándote, eres más que uno, eres dos, ya que me tienes completa y disponible para cada segundo en que me necesites, y aún eres más de lo que había pensado que eras, porque logras romperme y pegar los pedazos rotos para volver a unirme, y volverme a romper más de las veces que puedo soportar...
Sé que ya es mucho el tiempo que te tengo como protagonista de cada uno de mis escritos, cariño, pero sigues siendo mi yo más profundo....

jueves, 16 de junio de 2016

Noviembre en Junio

Es inevitable no pensarte, no pensarnos en aquel momento, dándonos calor bajo la lluvia que fuertemente caía como si quisiera rompernos; sin embargo estamos hechos de lo mismo, y hacemos tanta magia que encajamos a la perfección, y la lluvia no puede contra nosotros porque somos inquebrantables.
Me hacía falta escribir de ti; de tus manos, con esas venas sobresalientes que tanto me gustan, de tus delgados labios que con fuerza han mordido y enrojecido los míos, de tus intensos ojos que logran ponerme nerviosa, de tu alma tan simple y a la vez tan tenebrosa...
Como explicar todas las chispas que me haces sentir dentro, todos los fuegos artificiales que proyecto cuando te veo, cuando te beso...
Sigo teniendo tu esencia en mí, es a veces tan fuerte que me lastima y te recuerdo tal como ese día de noviembre, de lluvia, de calor.
Me aferro a la idea de que tú también estás impregnado de mí; de cada segundo de ímpetu... Seguro que estás repleto de mi olor a vainilla y de mi labial rojo, o de mi calor y a veces frío, supongo que sigues guardando el sabor de mis labios, o ¿no es así? 

domingo, 15 de mayo de 2016

Anhelo.

Ciertamente, cuando la persona se aleja te percatas de lo importante que es su presencia en tu vida. 
Vuelvo a estar sin tu sostén, y jamás te había pensado así. No tenía idea de lo mucho que equilibrabas mi vida. No sabía que tu partida pudiera hacerme escribir esto y sentirme vacía. 
Eras el azul de mi cielo y siempre te vi como una simple estrella. Lamento darte este título demasiado tarde porque te has ido y siento que perdí todo. 
¿Me sostenías? Quizás estabas manteniendo mis pies sobre el suelo, a veces me subías y a veces me volvías a bajar pero siempre contaba contigo allí, de base.
Es lo peligroso. Convertir a alguien en tu "todo". Porque todo alguien se irá algún día, y en ese momento te quedas vacía. Sola. Sin nada. Es ahí cuando quieres buscar la estrella, pero resulta que las estrellas salen por la noche y tu siempre estabas iluminando. Eras mi azul. Resulta que las estrellas desaparecen en el día, pero el color azul siempre está ahí, aunque cambie de tonos. A veces claro, a veces oscuro. Y así fuiste tú.